El día de los Moros y Cristianos que tiene lugar cada 11 de mayo
no transcurre según un gran rigor histórico. El origen del
espectáculo actual es la restauración del dominio turco
sobre el Mediterráneo a finales del siglo XV, comenzando su desfile
de robos y abordajes en el Mediterráneo occidental
partiendo desde Africa. El intento de Carlos V de Habsburgo de vencer
a los piratas junto con Aragón, Castilla y Baleares no tuvo éxito.
A mediados del siglo XVI no existía ningún lugar en la costa
que estuviese seguro de sus saqueos, algo que podrían confirmar
los habitantes de Alcudia, Andratx, Pollença y Sóller. Las
atalayas de vigilancia repartidas por toda la isla son los testigos
de aquellas amenazas piratas.
Los sollerics celebran cada 11 de
mayo la victoria de una batalla que tuvo lugar en 1561. La manera en
que se venció es algo que
seguramente desconocen por lo menos los más jóvenes, pero
en cualquier caso todos quieren hacer el papel de turcos, muy bien
pintados de negro, que persiguen a las mujeres y navegan en barco.
Después de las 3, la hora anunciada de comienzo, los turcos parten
hacia el ancho mar para volver inmediatamente después con sus increpaciones.
En la playa los esperan los cristianos, que llenan sus escopetas de
pólvora
mezclada por ellos mismos y disparan constantemente al aire.
Las mujeres
mallorquinas se mantienen primero algo al margen y entonan sus canciones
de guerra. A las valientes mujeres de Sóller se les
atribuye a fin de cuentas la victoria contra los turcos al atacar en
el momento en que sus hombres parecían sucumbir.
Como espectador
es necesario tomarse el espectáculo con humor
y dejar mejor en casa la gorra cara adquirida en la tienda náutica...
Duración: 2´48 min.