A menudo apretamos el paso en la ciudad sin tomarnos el
tiempo a mirar a izquierda y derecha. Todo el mundo ha paseado
por el Paseo del Born, pero la próxima vez que recorra
ese espléndido bulevar trate de imaginarse cómo
era en la Edad Media. La imagen que ofrecía esta
zona, y algo más arriba la Rambla,
a los viandantes hace un medio milenio era bien distinta.
En octubre de 1403 se originó tras las fuertes lluvias
un impetuoso torrente que atravesó Palma destruyendo
a su paso 1.500 casas, unas 5.000 personas perecieron. El
impacto fue tan fuerte que las opiniones coincidieron en
que se debía desviar el cauce del río, aunque
hubo que esperar más de 200 años, hasta 1620,
para que siguiera se acondicionase su nueva trayectoria.
El viejo cauce se conservó y dió origen a
los dos magníficos paseos, la y el Borne, que compiten
en fama. El Passeig no fue siempre una vía peatonal,
sino que hasta hace pocos años era una de las principales
arterias circulatorias.
Desde que el carril derecho viniendo desde el mar se cerró
a la circulación y se convirtió en zona peatonal
los elegantes comercios de la zona
han experimentado un nuevo auge y es más agradable
pasear.
¡Pruébelo!
Duración: 1´35 min.