La Lonja no es, como algunos creen, el antiguo lugar de comercio de pescado,
sino la antigua sede del gremio de pescadores de Palma.
El famoso arquitecto del siglo XV Guillem Sagrera la edificó por
encargo de la cámara de comercio entre 1426 y 1447, creando así una
perla del arte gótico en Palma.
La Lonja se construyó para
albergar las reuniones de los comerciantes, una especie de centro de congresos.
A comienzos del siglo XV Palma mantenía
ya 25 representaciones comerciales con otros países y en esta lonja
se convocaba a los comerciantes. La riqueza de la construcción
muestra que Palma fue ya desde siempre una de las ciudades de comercio
pesquero más ricas del Mediterráneo, por lo que la abundancia
de dinero permitió crear así uno de los edificios más
bellos de España.
Actualmente se invita al edificio en ocasiones festivas y oficiales
a altos mandatarios, como en el caso de la visita del presidente Johannes
Rau en otoño de 2002, e incluso se realizan exposiciones.
En las
estrechas callejuelas que rodean la Lonja se ha ido asentando a lo
largo de los años una zona de ocio para disgusto de los vecinos,
quienes desearían poder dormir alguna vez por fin, y su animación
no cesa en los restaurantes y bares de tapas los fines de semana hasta
bien entrada la madrugada.
En honor al arquitecto de la Lonja, Guillermo Sagrera, se le dedicó un
tramo de la calle situada frente a su edificio. El Paseo Sagrera se
confunde a menudo con el Paseo Marítimo, aunque comienza más
atrás. Este hermoso paseo de altas palmeras fue encargado en 1930
por el ayuntamiento de la ciudad y es un lugar predilecto para dar
tranquilos paseos. Los bancos frente a su fachada invitan a detenerse
y disfrutar. Un recorrido histórico que vale la pena!
Duración: 3´09 min.