La calle Olmos merece este nombre, aunque no lo parezca a primera vista:
en ella se alineaban en un tiempo gran cantidad de olmos. De ello da
cuenta un documento histórico: el 22 de junio de 1429 aparece documentada
en un decreto la prohibición de arrancar ramas de los olmos y otros árboles
que poblaban esta calle.
Ahora, como entonces, la calle Olmos, o en
catalán Oms,
une con su ligera pendiente la parte alta de la ciudad y la calle de
Sant Miquel con la calle de las flores, las Ramblas, y el Borne.
A principios
del siglo XVIII se desarrollaba aquí una activa vida
comercial cuyas reminiscencias aún se pueden sentir hoy: fábricas
de muebles, zapaterías, lavanderías. Sus habitantes eran descritos
como humildes y modestos... la herencia continua hasta nuestra época.
En un paseo por la ciudad, varias cafeterías invitan al visitante
a hacer una pequeña pausa, con una tranquilidad que se hizo posible
a comienzos de los años 90, cuando la travesía se convirtió en
peatonal eliminando el ruido de los coches. Desde entonces esta calle
le invita a detenerse y a hacer compras.
Duración: 2 ´07 min.