Los pintores buscan la inspiración de las formas
más dispares. Joan Miró, por ejemplo, la buscó
en la ciudad de París; otro pintor, el artista Hermen
Anglada Camarasa, hizo lo mismo antes de volver definitivamente
a Mallorca.
Sus cuadros más hermosos pueden ser admirados en
la exposición permanente de la Fundación
La Caixa. Sus mejores momentos fueron los de su
estancia en París, ciudad en la que vivió
de 1894 a 1909. Tras esta etapa parisina sigue la mallorquina,
que no desmerece en nada frente a la anterior, con numerosas
obras entre 1946 y el año de la muerte del artista,
en 1959 en Pollença.
La Fundación La Caixa ha reunido 17 óleos
y 26 dibujos escogidos sobre papel en una exposición
permanente. En otra sala se exponen más piezas, arte
que la Fundación ha podido adquirir de la hija del
pintor y restaurar para que conserven toda su belleza.
Duración: 1´10 min.