En Pollença y Santa María del Camí
existen aún talleres que elaboran telas con bobinas
impulsadas. Su particularidad radica en los hilos de urdimbre
de colorido estampado y su diseño ornamental se
obtiene mediante un baño de color de engrudo o tierra.
Los patrones para la distribución de la urdimbre
son un secreto de cada taller bien guardado durante generaciones.
Los hilos de la trama de las telas tejidas a mano son siempre blancos, mientras
que el ancho del paño está
limitado, ya que debido a la estructura técnica
de los telares manuales no puede exceder los 80 ó 100
cm. Es particularmente típico de los tejidos mallorquines
el diseño en forma de llama - "robes de llengo"
- de algodón, lino o seda. La mezcla de algodón
y lino presenta una gran resistencia y soporta además
el lavado a máquina. A propósito, los paños
tejidos a mano se distinguen porque el derecho y el revés
muestran siempre el mismo estampado. Si el revés
de la tela es más claro se trata de una impresión.