El santuario San Salvador en Artà se construyó en 1348 por orden del rey Pedro IV de
Aragón, y en él se veneraba ya en el siglo
XIV una estatua de la virgen de origen desconocido. La ermita
se convirtió en el siglo XVI en un lugar de peregrinación
del culto mariano y en esa misma época se fundó
también una escuela de gramática.
El monasterio y su iglesia fueron continuamente presa de
ataques y saqueos de los piratas, por lo que tuvieron que
ser ampliados y reconstruidos en repetidas ocasiones. A
raíz del aumento de las peregrinaciones se construyó
finalmente en el siglo XVIII un albergue. En el año
1824 se instalaron aquí los ermitaños de las
órdenes de San Pedro y San Pablo.
La parte más suntuosa del monasterio es el pórtico,
adornado por una reproducción de la Última
Cena de la Puerta del Mirador de la Catedral de
Palma. El altar mayor barroco de la iglesia es
obra del escultor Pere Coronero de Valencia. En la primera
capilla lateral se encuentra un altar gótico del
siglo XV que representa escenas de la vida de Cristo con
gran riqueza de figuras.
Tras el monasterio de Lluc, la Ermita de
San Salvador es el segundo lugar más importante de
peregrinación en Mallorca, aunque también
está en alza como atracción turística,
algo que se reconoce fácilmente en los muchos autobuses
aparcados. La venta de recuerdos y figuritas de la Virgen
y de los santos es un negocio rentable para los monjes.
La vista del Puig de San Salvador es impresionante: al oeste
la Sierra de
Tramuntana, al sur la ciudad
de Palma,
al sureste Cabrera, y directamente bajo
el monasterio se extiende ante la vista del observador
la planicie central de Mallorca, mientras que al norte
se vislumbran Pollença y Alcúdia con
sus puertos y las penínsulas de Ferrutx y Formentor.
Duració: 2´31 min.