Sineu se encuentra en el centro geográfico de la isla y ha sido
desde el tiempo de ocupación árabe el granero de Mallorca.
El Archiduque Luis Salvador ya menciona el mercado de Sineu en sus libros
sobre las Baleares publicados a finales del siglo XIX. En aquel entonces
ya tenía lugar el mercado semanal los miércoles y la feria
una vez al año.
Pero el mercado ha cambiado. Hoy día ya no se pesa más grano, sino
que se ha convertido en punto de encuentro de todos los campesinos del Pla, la
llanura de Mallorca, que lo visitan para comprar un pollo o aumentar el número
de conejos en el establo.
Pero quien deja el mercado de animales y sube hasta la iglesia verá su
esfuerzo ricamente recompensado. Los campesinos de los alrededores ofrecen aquí fruta
fresca y madura con la que ningún supermercado puede competir: cerezas,
melocotones, manzanas y, sobre todo, los melones más dulces. Las campesinas
venden hierbas aromáticas plantadas por ellas mismas: romero, lavanda
y albahaca. De sus huertos vienen los gladiolos frescos, así
como las judías, cabezas de ajo y los mejores tomates
de la temporada.
Llegando al mercado a las 9 de la mañana aún podremos dejarnos
invadir por el aroma de las especias empaquetadas en pequeñas bolsitas.
Todo el mercado es un recreo para nuestros ojos y un festín de los aromas
más delicados. Los alfareros ofrecen sus obras de barro junto a los cesteros,
a los que podremos comprar un cesto típico. Incluso desde camiones se
venden sandías gigantes, que apagaban la sed de los campesinos y los habitantes
de Sineu en una época en que las bebidas no salían de las neveras.
No han perdido su atractivo, los frescos melones y sandías del mercado
de Sineu.
Duración: 1´55 min.