Santa María es un pueblo al que llevan una gran cantidad de caminos.
Quien se acerque desde Alaró a través de las arboledas de
almendros encontrará restos del antiguo pavimento romano.
El Ayuntamiento pertenece a la Mancomunidad Es Raiguer y tiene una
superficie de unos 38 km2. El agua llega al valle a través de un
torrente y se cree que los primeros asentamientos árabes, la alquería
camarossa, surgieron aquí.
La finca y posesión Son
Torella aparece citada en los
archivos ya en el siglo XIV. Tras la conquista de Jaume I y la caída
de Palma en manos de los cristianos en el año 1229 hubo un segundo
campo de batalla: los grandes ejércitos árabes siguieron
el antiguo camino romano hacia el noroeste en dirección del Cami para
encontrar cobijo en el castillo de Alaró. Pero erraron, ya que
poco tiempo después casi la mitad de la isla cayó en manos
de las fuerzas del rey sin resistencia.
Hoy viven en este ayuntamiento,
a 130 metros sobre el nivel del mar, unos 1.300 habitantes denominados Santamariers.
Por la semana reina un silencio casi sospechoso, pero esto cambia cada
domingo cuando comienza el mercado temprano por la mañana.
En Santa María despuntan dos torres, una de las cuales es parte
de la iglesia parroquial. La iglesia actual se construyó en el
siglo XVIII y está dedicada a Nuestra Señora del Cami. En
el siglo XVI se trasladó un convento de las afueras de Palma a
un lugar entre Palma y Alcudia, así nació el Convent.
Su claustro interior está abierto a los visitantes durante el día.
El
pueblo de Santa Maria es conocido dentro y fuera de la isla por sus telares.
Desde hace tres generaciones la familia Bujosa mantienen firmes en sus
manos los hilos de su telar. En él se fabrican las llamadas robes
de llengo, telas de algodón-lino y seda, que son tejidas mediante
una complicada técnica denominada picard creando motivos
gracias a la coloración de la urdimbre. Los telares, que
recuerdan a los comienzos de la Revolución Industrial, son manejados
por 6 empleadas, aunque esta empresa continúa siendo una empresa
familiar.
Al atardecer la silueta de la Serra de Tramuntana aparece
vista desde Santa María como de un azul frío y transparente. Entre ambas
mesetas de Castell de Alaró y Son Cadena sobresale la coma de los Tossals
Verds. Más hacia el norte se reconoce la poderosa loma del
Massanella.
Duración: 5´22 min.