En Mallorca podemos realizar, sin duda, rutas donde descubrir lugares
que todo viajero desea encontrar. Entre los mejores paisajes se encuentran
los de los fértiles huertos de naranjos que inundan los valles.
Este
género de árbol, originario del sudeste asiático,
se ha adaptado perfectamente a cualquier lugar del mundo, pero sobretodo
al clima mediterráneo. Se trata de un árbol de porte mediano
-aunque en óptimas condiciones de cultivo llega hasta los 13 m
de altura-, perenne, de copa grande, redonda o piramidal, con hojas
ovales de entre 7 a 10 cm de margen entero y frecuentemente estipuladas
y ramas en ocasiones con grandes espinas (más de 10 cm). Sus flores
blancas, denominadas azahar, nacen aisladas o en racimos y son sumamente
fragantes. Su fruto es la naranja dulce, tan típica de zonas mallorquinas
como Sóller, y de la que podemos disfrutar durante todo el año
gracias a las numerosas variedades existentes.
Estos campos vestidos
de naranjas ofrecen al visitante una sensación
de calma y serenidad al contemplar la sabiduría de la naturaleza
y la floración primaveral de estos árboles.
Duración: 1´06 min.