Gracias a la celebración de los actuales mercados medievales,
divisamos que la mayoría de oficios de hoy poco se semejan con
los de hace años. Era entonces cuando desde el relojero hasta el
herrero realizaba el trabajo con sus manos y sus rudimentales herramientas.
Así, sin la existencia de tejedoras ni máquinas de coser,
el vestuario y demás prendas de hogar se tejían a mano;
también manualmente se formaban con barro objetos de cocina y decoración,
que luego serían secados en horno de leña; las zapatillas
típicas mallorquinas las fabricaba el propio zapatero con fuerza
y maña; y el carpintero tallaba sus trabajos sin disponer de máquinas
especiales.
Gracias al avance de la tecnología, ya se pueden realizar
estos trabajos de manera rápida y mecánica, pero afortunadamente,
muchos no quieren perder esta valiosa tradición de los trabajos
artesanos y siguen realizándolos como antaño.
Para comprobarlo, se celebran aún muchos mercados medievales que vale la pena visitar. Entre ellos, no se puede perder:
- En Mayo: Mercado
Medieval en Ibiza y en Capdepera
- En Junio: “Fira de Sa Sabata Artesanal” en
Lloseta y Mercado Medieval en Son Servera
- A principios de Septiembre:
Mercado Medieval en Santanyí
- A finales de Septiembre: Feria Nocturna
Medieval en María
de la Salut
- En Noviembre: Mercado Medieval en Muro
Duración: 1´08 min.